El escritor es invitado a una mesa redonda cuyo tema será el hambre.
El lugar es un fastuoso salón del palacio Riesco, y hay mucha gente en la sala.
Hay cámaras de televisión, periodistas, radio…
Dos señoritas entalladas reciben a la gente a la entrada con una sonrisa. (más…)
¿Son los Cuentos Perversos de Javier Tomeo lo que hoy día llaman microrrelatos? Por su brevedad, algunos podrían serlo. Y si nos atenemos sólo a ese concepto, definitivamente, lo son. Pero: ¿Qué hay de su estética?, o más bien: ¿a qué estética responden los microcuentos o micro-relatos? 
El escritor llega temprano, preparado para leer. Le han pedido ser puntual, habrá mucho público. Por eso denota nerviosismo cuando entra a la sala, pero viene reconfortado con la idea de leer su obra más reciente. Ha estado escribiendo cuentos eróticos, y eso agrada al lector, le han dicho. El erotismo está de moda, y la gente sigue las modas, hipnotizada, sin cuestionarse, como cerditos bíblicos hacia el barranco. 
Tuve una vez la mala ocurrencia de conocer a un escritor a quien admiro por sus obras. Lo trajo a Chile El Mercurio, y lo presentó en una conferencia tipo entrevista a una platea abierta. Se trata de Héctor Aguilar Camín, el novelista mexicano, casado con la también conocida escritora mexicana Ángeles Mastretta. Había leído sus novelas Morir en el Golfo y La Guerra de Galio, arrobado por las tesis allí tan bien expuestas.
Para nadie puede ser novedad que la educación en Chile se ha transformado en uno de los negocios más lucrativos en los últimos años, a pesar de la ley que califica a las empresas que la imparten, inexplicablemente, en la categoría de “sin fines de lucro.” Un contrasentido, por cierto, como tantos otros en materia de impuestos. Los peces chicos mantienen a los peces gordos.
Con una frase tomada otra vez de una obra de Shakespeare, de Ricardo III, Javier Marías da título a su novela ganadora del prestigioso Premio Rómulo Gallegos 1995.
En Cachito, Arturo Pérez-Reverte consigue en pocas páginas entretener bastante mejor que en algunas de sus extensas y farragosas novelas.
El viejo Recaredo estaba sentado en la sucia silla de mimbre, refrescándose bajo la grata sombra proyectada por la cornisa del corredor. Tenía el sombrero de paja enterrado en la cabeza, y de su rostro sólo podíamos ver su boca. Su caballo blanco de ojos zarcos, se hallaba amarrado a un poste en espera del jinete.
En la nouvelle Agostino (1944), Alberto Moravia recrea el despertar sexual de un joven adolescente, mientras veranea con su madre viuda en un balneario del Mediterráneo. Como en la mayoría de sus novelas, destaca la fineza de la pluma del escritor italiano para abordar los conflictos psicológicos de sus personajes, sin caer en la vulgaridad en las descripciones de la novela actual a la hora de penetrar los interiores de sus héroes.
En La brecha (1961), Mercedes Valdivieso pone al corriente los problemas y conflictos de la mujer letrada de su época. Tales como el matrimonio y el divorcio, cuya problemática comienza a ser denunciada con mayor ímpetu por las mujeres de la década, ahora también en la clase media.
El entramado anecdótico de Wilt, parece tan bien hilvanado, que la novela resultaría muy bien como modelo para un taller de narrativa. Vemos como cada pieza calza la una con la otra, y de esta manera, la tensión, o la intriga, no se corta en ningún momento.
El libro póstumo de la escritora chilena Teresa Hamel (1918-2005), publicado por la Editorial Bravo y Allende con el titulo: Reñaca, corresponde al género que llamamos Memorias, en tanto recoge experiencias personales de la autora que abarcan parte medular de su vida. Su prosa llana y sencilla informa al lector desde la perspectiva propia del espectador (testigo).
En Sueños de Bunker Hill, John Fante vuelve a recrear a su alter ego Arturo Bandini. Un joven escritor proveniente de Colorado que inicia su carrera en la ciudad de Los Angeles, después de hospedarse en una vieja pensión ubicada en Bunker Hilll, y con cuya dueña mantiene una extraña relación amorosa, dada la gran diferencia de edad existente entre ambos.
La pluma refinada de Henry James (1843-1916), configura en Otra vuelta de tuerca una historia inquietante, capaz de poner los pelos de punta al lector, quien una vez informado de los pormenores de la historia, se verá en la necesidad imperiosa de llegar hasta el final del relato. Se trata, sin duda, de una obra maestra.
La narrativa actual tiene poco que entregar al hombre de nuestro tiempo en materia de ideas, ha caído en un nihilismo absoluto, auque a veces confundible con una forma peculiar de hedonismo en el mejor de los casos.
En Coloquio de Fantasmas, el poeta argentino Eduardo Kovalivker rinde sentido homenaje a un círculo de grandes poetas del siglo XX, y también a algunos amigos personales que encarnan ese preciado y sagrado valor de la amistad.
“La literatura es lo más importante del mundo” le oí decir a Mario Vargas Llosa más de alguna vez. La frase no se me olvida, ronda por el serpentín de mi memoria de tanto en tanto. Su clara convicción al respecto, era entonces y es todavía la de tantos entregados a la causa de las Letras. Entre estos, los dos escritores celebrados hoy: Antonio Avaria y Jorge Teillier, coautores de un proyecto literario cuyos ecos y repiques resuenan todavía, a cuarenta años de los hechos.
Roberto Baldevenito evitaba el tren subterráneo. Prefería las calles, la luz natural, los autos, los tacos, incluso. Desde que funcionaba en la ciudad, lo había usado en contadas ocasiones y muy a disgusto. Lo suyo era una especie de fobia a los lugares cerrados. Bajar por la escalerilla hacia el interior del túnel le causaba desasosiego.
La novela presenta la conflictiva situación vivida por la joven universitaria Temple en manos de un grupo de hombres productores ilegales de Whisky durante la época de la llamada Ley Seca.
Cuando uno se enfrenta a estas novelas ganadoras de premios millonarios (175.000 dólares), lo hace pensando que se va encontrar con un prodigio.
El interés de transformar al individuo en plasticina moldeable por parte de quienes detentan el poder (cualquiera sea su posición dentro del espectro ideológico conocido: izquierdas o derechas, a estas alturas de la historia lo mismo da) es equivalente a los tiempos de la llamada esclavitud.
Esa mañana Leonardo deseaba estar solo a la orilla del mar. La noche reciente no había dormido, la discusión con Andrea en casa de Jorge había durado hasta el amanecer. Así que cuando llegó a casa la madrugada del domingo, en vez de meterse a la cama a dormir, optó por entrar a la cocina por leche y pan. 
Passé dix heures du soir, le village dort. Seule, par moment, la voix plaintive du Revenant interrompt le silence nocturne avec ces deux vers d’une ancienne romance mexicaine qu’il avait apprise dans sa jeunesse. Ensuite on l’entend geindre comme s’il avait un poignard planté dans le cœur :
La pluma de esta hábil narradora ruso-francesa deslumbra hoy en nuestros días, haciendo justicia a su obra.
La influencia y la imitación es una de las claves del arte de la literatura. Ya lo dijo Aristóteles en su poética, al advertir que el arte es una suerte de imitación.
Leemos La metamorfosis de Franz Kafka y quedamos estupefactos ante la frialdad del relato. ¿Qué quiso decir el autor? Tal vez sea la primera pregunta que nos asalta cuando terminamos su lectura. Nos quedamos pensando, por cierto; qué puede representar esta escalofriante transformación del personaje.
El cruce de voces yuxtapuestas caracteriza la prosa del escritor norteamericano William Faulkner (1987). En la novela Mientras agonizo (1930), la galería de narradores surge a partir de la agonía de Addie Brundren,
Julio Méndez, escritor chileno exiliado en Sitges durante la dictadura, viaja a Madrid con su mujer (Gloria) a pasar la temporada de verano en el departamento que su amigo, también chileno y afamado pintor, Pancho Salvatierra, generosamente le ha prestado.
El libro testimonio Yo elegi la libertad, escrito en forma novelada por el ruso Víctor Kravchenko, da cuenta del estado-policial creado por el Partido Comunista para gobernar Rusia después de la revolución
El novelista inglés Andrew Miller (1960), en Oxígeno pone en escena la vida de dos hermanos que han vivido siempre distantes, por ser uno la antítesis del otro, pero debido al cáncer terminal que afecta a su madre vuelven a encontrarse.
La fantasía y el “Entusiasmo” se dan cita en esta novela de Antonio Skármeta, ganadora del codiciado Premio Planeta 2003.
Un periodista de carrera prominente se reencuentra con un amigo del pasado, Francisco Rojano Gutiérrez, quien aspira a cargos políticos de importancia dentro del gobierno mexicano.
“NE l’oublie pas : il n’y a PAS de retour, tu ne rendrais 
Bajo el sol implacable del desierto de Atacama, sobrevive aquel pueblo fantasmal llamado Humberstone, donde la rueda infatigable del mundo parece haberse detenido repentinamente,
La pluma refinada de Henry James recrea 


