El vigor y entusiasmo de la pluma del llamado padre del hiperrealismo sucio resulta impresionante, y uno se frota los ojos pensando cómo pudo este tremendo escritor norteamericano pasar ignorado por la crítica durante tantos años. Sin la generosidad de Charles Bukowsky, no cabe dudas que habría pasado desapercibido por el público lector.¿Cuántos como él se habrán perdido por ignorancia de la crítica?



