Después de una opípara cena en Los Puchos Lacios, salimos por Independencia en dirección a Emiliano Figueroa, alentados por el buen ánimo de Roberto. El tipo ha sido asiduo visitante de casas nocturnas toda su vida. Según el mismo confiesa, vivió parte de su niñez en un prostíbulo, como el personaje de La vida simplemente, de Oscar castro.




