Felipe Guamán Poma de Ayala

El Primer nueva Corónica y Buen Gobierno de Felipe Guamal Poma de Ayala, es un libro para estudiar el encuentro de dos culturas. Su multiplicidad de perspectivas, lingüísticas y temáticas, permiten diferentes enfoques. Escrito hacia el año 1600, y con más de 1100 páginas y cerca de 400 dibujos, constituye un legado sorprendente para el estudio de los orígenes de nuestra cultura.

 

 Para el caso de estas notas, abordaré el texto desde el aspecto que más ha llamado mi atención: el problema de la justicia; acaso porque he sentido el eco de la voz de Guamán Poma clamando Justicia desde allá, desde el fondo de nuestra historia. Una voz que, por cierto,  no fue escuchada por su verdadero destinatario, a saber: el rey Felipe III, o en su defecto,  el mundo español en general. Sus alegatos quedaron flotando en el vacío, extraviados en el tiempo infinito como tantas otras voces americanas,  apagadas por la omnipotencia de los conquistadores.

 

Uno de los mayores objetivos de la empresa cultural emprendida por Felipe Guamán Poma de Ayala desde su marginalidad indígena, fue denunciar las injusticias cometidas por los conquistadores en las tierras conquistadas, después de observar y comprobar que éstos tampoco cumplen sus propias leyes.  Guaman Poma de Ayala alza su voz para denunciar las injusticias no solo en contra de “los pobres indios”, como llama a los suyos, sino también, los ocurridos al interior de la Colonia misma, entre los propios españoles, quienes, a juicio del cronista,  viven sin dios ni ley.

 

La importancia capital que adquiere la voz de Guaman, está en que  “traduce su experiencia narrativa en el lenguaje del otro.” Guamán es un indio, de manera que la lengua quechua es su primer modelo cultural. En consecuencia, la “Coronica” la rescribió en español desde el quechua, haciendo un doble trabajo signico: “incorporar la información occidental  a las pautas culturales propias; y, en consecuencia, recodificando la existencia social y política andina de acuerdo con la nueva experiencia histórica.” (1)  

 

El tono adoptado por Guaman para hacer su denuncia a la autoridad, lo conocemos como “retórica de la persuasión”. La cual, según Rolena Adorno (2), Guamán la habría aprendido de los textos que circulaban en la época. Concretamente, los sermonarios y catecismos distribuidos en el Perú en la segunda mitad del siglo XVI para evangelizar a la población. En un tono parecido a estos textos, surge el discurso de Guamán para convencer al lector, y, específicamente, nada menos que al rey español Felipe III y a las autoridades coloniales. Lo cual hoy parece muy legítimo, dado que, en su caso, como individuo perteneciente a una cultura e inserto brutalmente en otra, no podía haber hecho otra cosa que cuestionar desde su propia perspectiva la nueva institucionalidad. En el fondo, Guamán intenta hacer lo que los conquistadores han hecho a su vez con el mundo andino. Usaron los sermonarios para convencerlos, para persuadirlos de la conveniencia de la evangelización y la conquista. Aunque, en el caso de Guamán, estoy cierto a pensar que su retórica de la persuasión funciona de manera inconciente, y no como una forma racionalmente buscada. En consecuencia, su obra es una mano devuelta, toda vez que utiliza la misma estrategia con que su pueblo ha sido dominado y conquistado.

 

Para ilustrar las denuncias de Guamán, cito a continuación algunas expresiones correspondientes al capítulo “Historia de los corregidores desde reyno y de toda su vida”:

-          Y como biuen absolutamente con poco temor de la justicia y de Dios en todo el rreyno, y sacan treynta mil pesos del corregimiento y salen ricos, haziendo daño a los yndios pobres y a los principales, menospreciando y quitándole sus oficios y cargos en este rreyno.

     Después de averse hordenado los dichos corregidores por don Francisco de   Toledo, bizorrey desde rreyno, a resultado muy grandes daños en estos reynos       del Pirú. Y al cabo salen del corregimiento con hazienda de más de cincuenta    mil pesos a la costa y daños de los pobres yndios de todo este rreyno. Y no ay          remido y ancí se acavan los yndios.

-          De cómo tienen amistad con los comenderos los dichos corregidores; entre los dos andan al trato y granjería. El uno dize que es para el señor comendero; el comendero dize ques para el señor corregidor. Y ancí no ay rremedio de pedir justicia porque entre los dos desuella a los pobres yndios deste rreyno. (456)

-          Que los imndios corregidores y padres y comenderos quieren muy mal a los yndios ladinos que saven leer y escribir, y más se saven hazer peticiones, porque no le pida en la rrecidencia de todos los agravios y males y daños. Y ci puede, le destierra del dicho pueblo en este rreyno. (457)

-          Como el corregidor en el corregimiento son tan señores absolutos, más que el rrey en sus hechos y obras y justicia. Y no temen a Dios ni a la justicia. Destruy y rroba y castiga cruelmente, cin información de derecho, vencido por fuero y derecho de la justicia. (465)

-          Las dichas justicia y corregidores y padres de las dotrinas y tenientes de las ciudades y uillas y provincias deste rreyno, co poco temor de Dios y de la justicia y de la ley de cristiano, andan rrondando y mirando la quergüenza de las mujeres casadas y doncellas y hombres principales. Y andan rrobando sus haziendas y formincan a las cazadas y a las doncellas los devirga. Y ací andan perdidas y se hacen putas y paren muchos mesticillos y no multiplica los yndios.

-          Como uen esta ladromnería. También los religiosos andan a la ronda toda la noche en auito de yndios, cin dejar casa de los yndios. Estando durmiendo las doncellas, abren la frezada y se la mira la qüergüenza. Y para ello los susodichos no pide pide auxilio a la justicia mayor y ancí no hay rremedio en todo el rreyno. (468)

 

Guamán comienza este capítulo, denunciando la vida de los corregidores, los que a su juicio, y será un motivo recurrente en su obra, viven “sin temor de la justicia de Dios” Quiero detenerme en esta frase porque me parece de gran significación. Para hablar de justicia y de Dios, necesariamente tiene que haber en el hablante una conceptualización moral y religiosa de dichos términos. Cuando Guamán habla de Justicia y de Dios, está apelando a la conceptualización de dichos términos acuñada por la cultura nueva, la implantada por los conquistadores. Son ellos quienes les han hablado de Justicia y de un nuevo Dios en los términos apelados. Así, Guamán utiliza el criterio de los conquistadores para plantear sus propias denuncias: la de un  Dios justo y favorecedor de los pobres. De manera que su denuncia resulta legítima desde cualquier punto de vista. Es como si dijera: miren, ustedes nos han enseñado esto. Sin embargo, ustedes mismos no cumplen aquello que predican.

 

En el capítulo tomado como ejemplo, se denuncia a los corregidores. Es decir, a los miembros más importantes dentro de la jerarquía social de la Colonia, personas que están el reino de las Indias, nada menos que representando al rey para hacer cumplir las leyes de su reino. Guamán a mi entender, no puede explicarse a sí mismo que hechos de tal gravedad, puedan ocurrir al interior de una cultura supuestamente superior a la suya sin recibir castigo alguno por parte de la autoridad. En la suya, es decir, en la cultura Andina, donde no se dan esa clase injusticias. De manera que no puede dejar de ver en la nueva realidad una  contradicción inaceptable, como un mundo al revés. Son ellos, para Guamán, y no su pueblo, quienes transgreden sus propias leyes.

 

Rolena Adorno capta muy bien el estilo de Guamán, acotando las características de su discurso como retórica de la persuasión. Guaman hace uso de ella para exponer sus denuncias al rey, tomando los aspectos fundamentales enseñados por Fray Luis de Granada, escritor de la época, y a quien de seguro ha leído y estudiado Guamán.  Veamos un ejemplo:

1.- Exposición: se expone el problema. En el ejemplo, Guamán abre el capítulo diciendo: “Y como biuen absolutamente con poco temor de la justicia y de Dios en todo el rreyno…”

2.- La argumentación: momento en que el predicador trata de hacer creíble lo que es dudoso. “y sacan treynta mil pesos del corregimiento y salen ricos, haziendo daño a los yndios pobres y a los principales, menospreciando y quitándoles sus oficios y cargos en este rreyno…”

3.- es entendida para mover al receptor de un modo afectivo. Guamán utiliza este recurso al final de la mayoría de los párrafos, recurriendo a una frase que al final, de tanto repetirla, se transforma en un cliché, y, sin embargo, es de la mayor significación: “Y no ay rremedio y ancí se acauan los yndios.” Pues, precisamente, sus denuncias apuntan hacia una advertencia: de seguir las así las cosas , se acabarán los Indios.”

Desde luego, este recurso estilístico aprendido por Guamán, se repetirá a lo largo de nuestra historia. 

En el ejemplo siguiente, Guamán denuncia la concomitancia existente entre los personeros importantes de la Colonia, en este caso, entre comenderos y corregidores. Es decir, todos los representantes oficiales de la sociedad colonial, a juicio de Guamán, están confabulados en contra de “los pobres yndios deste rreyno”

 

En la siguiente cita, Guamán denuncia ahora a los corregidores, padres y comenderos que están en contra de los indios que saben leer y escribir. Asunto que revela otro problema al interior de la sociedad colonial. En este caso, Guamán está apelando a los derechos de los conquistados, en cuanto a hacer uso natural de la cultura impuesta por los conquistadores. Cultura que no debiera ser elitista, toda vez que se está impartiendo una evangelización radical, y para la cual se requiere saber leer. Así, castigar a los indios que saben leer, resulta otro contrasentido más al interior del régimen colonial.

 

En el párrafo siguiente, Guamán quiere poner en evidencia el exceso de autoridad con que se envisten los agentes oficiales del aparato colonial: “más que el rrey en sus hechos y obras y justicia. Y no temen a Dios ni a la justicia.” Guamán está denunciando los abusos de los funcionarios en contra de “los pobres yndios.” Esto, desde luego, nos recuerda el abuso de poder por parte de los funcionarios públicos, incluso en nuestro días. 

 

Está claro que la voz de Guamán se alza desde la perspectiva de los perdedores, de aquellos seres dominados por la nueva institucionalidad, exigiéndoles a ellos el cumplimiento de esa justicia impuesta.  Una justicia que dice ser justa, igualitaria, pero que en la práctica no lo es.

 

En definitiva, las denuncias existentes están a la vista del lector. Y se trata de denuncias amparadas por los códigos legales impuestos por los propios conquistadores. Es decir, Guamán es capaz de juzgar a los otros a partir de la infracción de sus propias leyes.  

 

Desde esta sola perspectiva, el libro es en un documento de un valor inconmensurable, nos muestra transgresiones y contradicciones de las pautas impuestas por los conquistadores, demostrando que son ellos mismos quienes las transgreden, y no los pobres indios. Y más adelante, cuando Guamán alza su voz para legislar, entonces apelará a las pautas propias a su cultura andina, demostrando que son más justas.

 

 

Notas:

 

(1)     Ortega, Julio. “Guamán Poma y la producción del texto”. Cuadernos Hispanoamericanos 360 (junio 80), 1-12.

(2)     Adorno, Rolena. Guamán Poma. Writing and resistance in colonial Peru.

      Austin: Univ. of Texas Press, 1986.

 

 

Miguel de Loyola – Santiago de Chile – 1989

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4 pensamientos en “Felipe Guamán Poma de Ayala

  1. Ani dice:

    donde puedo comprar el libro El Primer nueva Crónica y Buen Gobierno ?

    gracias

    Ani

  2. Miguel…¿sabes que me pasan unas cosas mágicas? Tal vez tú no las calificarías así y puede que pensaras que es “ese don” imaginativo de lo femenino, pero…mira…te cuento que como tú ya sabías, fui a lo de Soledad Fariña la semana anterior, y…bueno, disfrutando su libro que tiene un diseño muy particular, me encuentro con textos de Felipe Guamán (Págs. 2 a la 20) y me sorprendo con ellos picándome el “bichito” de querer saber más. Hoy, mientras imprimo hago mis “sobrevuelos” y…aquí tienes lo que yo preciso! ¿Es casualidad esto o una ayuda de los dioses?
    En fin, no me extiendo más prque soy demasiado descriptiva, pero te dejo testimonio de lo bien que me ha caído tu publicación. Gracias por ello!!!

  3. Rosyel dice:

    Que interesante aportación, Guaman Poma es explicito en su queja de los desmanes que venían haciendo los evangelizadores españoles a los indios.

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