Arturo Pérez-Reverte, Cachito.

Arturo_Perez-Reverte_En Cachito, Arturo Pérez-Reverte consigue en pocas páginas entretener bastante mejor que en algunas de sus extensas y farragosas novelas. Aquí el narrador, en primera persona,  concita interés no sólo por la intriga generada por la anécdota en sí misma, sino también por la agilidad que cobra el relato por un uso apropiado del lenguaje.

 

Se trata, al parecer, de un relato a propósito para una película. Sin embargo, adquiere también las cualidades propias de la llamada nouvelle, en tanto maneja un lenguaje que trasciende la acción y crea y recrea personajes perfectamente verosímiles. Aunque algunos, como es ya característica de la narrativa de Pérez-Reverte, se conviertan en caricaturas. El portugués Almeida, Nati y Porky es un trío de payasos que se repite en las novelas del escritor español, como en La piel del tambor. No obstante, Trocito, la muchacha que da título a la obra y el camionero y narrador Manolo Jarales Campos, se convierten en personajes creíbles del todo.

 

El thriller está en boga hoy por hoy en el mundo, acaso porque trae dividendos monetarios a corto plazo, y el lector puede despachar su lectura en poco tiempo. Un viaje en avión, un trayecto en tren o metro subterráneo, se presta para acompañarse con alguna de estas obras de lectura rápida y entretenida. En Europa se acostumbra a ello. Aquí, sólo algunos estudiantes aprovechan ese tiempo leyendo, en tanto otros lo pierden mientras viajan por debajo de la ciudad en Metro.

 

En nuestro país,  el thriller también concita hoy un interés semejante, y vemos como muchos narradores de éxito nacional e internacional se han dejado llevar por éste, ayer  llamado subgénero que hoy se impone ya por necesidad del escritor para vivir de su literatura, del lector que no tiene tiempo ni deseos de pensar mucho, aunque fundamentalmente por  interés de las grandes editoriales por vender sus productos en forma masiva, como otras industrias venden sus latas de conservas, electrodomésticos, o repuestos para automóviles.

 

En virtud del éxito del género, tal vez podamos reflexionar acerca de sus méritos y carencias para tratar de entender algo de su ser esencial y sus diferencias. Sospechamos que en el thriller basta una buena anécdota y la configuración de un par de personajes verosímiles para que la obra funcione como tal ante la mirada del lector. La novela, además de estos ingredientes esenciales del arte de la literatura narrativa, habría que añadir un trasfondo capaz de ahondar en el misterio del hombre mediante  la alegoría,  uso poético del idioma, rasgos  que el thriller no tiene, y por ese muere una vez terminada su lectura.

Santiago de Chile – 2005

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Un comentario en “Arturo Pérez-Reverte, Cachito.

  1. Creo que el tiempo más productivo de mi vida en cuanto a lectura se refiere sucedió en un autobús. En los trayectos a las clases o al trabajo me leí la mayor parte de los libros que porto como bagaje. Quizá por eso los micro relatos suben puntos y comienzan a publicarse con mayor asiduidad. Navegamos en el mundo de las prisas.
    A mi Arturo me parece muy ameno, tomaré nota.
    Un abrazo, Miguel

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