Georges Simenon, Carta a mi madre.

En carta a mi madre, el prolífico escritor de origen belga, Georges Simenon (1903-1989), adopta, podríamos decir, el lenguaje de la veridicción, del decir verdadero. En el sentido que viene a revelar la relación con su madre. Podemos preguntarnos, desde luego, hasta qué punto este decir verdadero del novelista puede tomarse como tal, porque, como bien sabemos, la novela es un género narrativo que no se caracteriza precisamente por decir la verdad, aun cuando efectivamente la exprese o la denuncie.

Esta necesidad de sincerarse, en los momentos en que la madre se encuentra en su lecho de muerte, parece ser una tendencia generalizada del hombre frente a tales circunstancias, debido a la proximidad de la separación definitiva, debido al enigma indescifrable que ésta encierra. El protagonista se pregunta aquí, ya lo dijimos, haciendo uso del tono de la veridicción, buscando además comprender algo más de su propia vida, quién fue realmente aquel ser que se encuentra en el umbral de la muerte. Así veremos abrir los recuerdos que buscan perfilar una existencia pronta a extinguirse, y acerca de la cual, sólo pueden esbozarse algunos hechos concretos, ocultos en el ovillo selectivo de la memoria, permitiendo una aproximación remota y subjetiva a esa madre de noventa y un años, moribunda en una cama de hospital.

Simenon, maestro en el arte de la ficción, y de esa ficción caracterizada por la intriga como recurso eficaz para alcanzar la tensión en sus relatos, parece completamente despreocupado esta vez por afinar esas cuerdas, y suelta los recuerdos de manera desperdigada, tal y como se le vienen de golpe a la cabeza, libre del formalismo de sus grandes novelas, capturando, a pesar de ello, el interés del lector, ahora gracias a esta adopción del lenguaje del decir verdadero que está buscando sincerarse, como el hecho concreto de mostrar sin tapujos la realidad de su vida junto a esa madre. Quiero decir entonces que, si bien la novela no parece escrita como tal, siguiendo los cánones tradicionales del género, y en particular las del propio Simenon, termina siendo igualmente convincente por el tono del decir verdadero adoptado por el escritor. Una fórmula que, por cierto, ha sido abandonada por el arte de la novela, en su larga travesía hacia la convención del género.

Se presume que Carta a mi madre, del célebre Georges Simenon, fue escrita como homenaje a su difunta madre, pero más que resaltarla a ella, vemos como el relato pone en evidencia la falta de reconocimiento que tuvo el célebre escritor por parte de su progenitora, a quien terminará por esbozar como un ser distante y ajeno, dejando entrever  las intimidades y sufrimientos del propio Simenon. Y si bien se nos cuentan más las desdichas de la madre que las del hijo, éstas vendrían de alguna manera justificar la falta de afectividad que trasluce el relato del hijo frente al ser que agoniza, como una suerte de expiación, de un descargar su propia conciencia culposa, justificándose a sí mismo de ese evidente distanciamiento afectivo, en las desgracias vividas por su madre que han sido las causales de su mala relación.

La indiferencia del hijo, a pesar de su intento por sincerarse, de buscar el tono del decir verdadero, nos remite de alguna manera a El extranjero de Albert Camus, donde la indiferencia del hijo resulta también impactante. En ambas obras predomina esa mirada, despojada de sentimientos y nostalgias. Todo tiende a explicarse vía racional, lejos del amor, y de cualquier sentimiento capaz de revelar la debilidad (para algunos) del alma humana, donde la razón, por cierto, no tiene llave de acceso.

Miguel de Loyola – Santiago de Chile – 2010

Anuncios

Un comentario en “Georges Simenon, Carta a mi madre.

  1. Interesante tu exposición, más porque con el titulo aparente decir todo y en realidad el libro en si es totalmente diferente, digamos que he tenido contacto con varios libros de memorias por decirlo así, Isabel Allende en Paula escribe la historia de su familia para su hija, convencidad de que Paula no morirá, sin embargo aqui asistimos a algo diferente, habrá que leerla, aunque tu exposición a decir verdad no hace que el libro me jale mucho… igual eres genial escribiendo estos articulos…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s