Alexander Solzhenitsin, Un día de Iván Denisovich.

alexander solLa literatura rusa llega al corazón del lector porque recoge y recrea los intersticios más íntimos del alma humana. En Un día de Ivan Denisovich, del célebre escritor Alexander Solszhenitsin (1918 – 2008), el lector acompaña al protagonista durante un día completo de su rutinaria vida en prisión, haciéndose parte de sus aflicciones y alegrías. Porque la vida, cualquiera sean las circunstancias, no siempre es negra, como nos la quieren pintar algunos. Habita en ella también la esperanza que hace grande a los hombres.  

Iván Denisovich, apodado, Shujov, a pesar del cautiverio y de las tribulaciones que padece, es capaz de sonreír y mostrar una cara amable. Y no sólo eso, de esmerarse y animarse por hacer bien su trabajo, porque se las ingenia de mil maneras para conservar las mejores herramientas para ejecutarlo. Las herramientas son prestadas diariamente a los presos y deben devolverlas por la tarde, pero el hábil albañil Shújov mantiene las suyas en un escondite porque no está dispuesto a usar cualquiera.  Este hecho singular, revela indudablemente uno de los tópicos acaso más importantes en la literatura de Solszhenitsin: el derecho a la individualidad y a la necesidad de escoger por sí mismo su destino, contrariamente a lo planteado por el socialismo que viene a imponer al hombre un colectivismo tipo camisa de fuerza. Quien no haya trabajado nunca con las manos, difícilmente podrá entender la diferencia entre una herramienta y otra. Las herramientas, como prótesis de las manos, las adapta el individuo particular y concreto para sí mismo, y pasan a ser esenciales para su trabajo. No así otras, que no acostumbra, porque no está adecuado a ellas. Humano, demasiado humano….

La novela recrea otros tantos absurdos del cautiverio, los cuales hoy día resultan claramente alegóricos a la realidad soviética de aquel entonces. La caía de la Unión Soviética vendría a confirmar muchas de las denuncias de este autor disidente, y por lo mismo difamado y perseguido por las autoridades del régimen comunista.  La más clara en esta novela está allí, en el derecho a elegir las propias herramientas para ejecutar el trabajo, donde el hombre, cada hombre, quiere imponer su sello propio. ¿No está allí simbolizado el más mínimo derecho de libertad? Pregúntesele a un carpintero si está dispuesto a usar el martillo de otro, a un leñador si puede usar el hacha de otro con la misma facilidad con que usa la suya propia…

Shujov, quien encarna posiblemente la experiencia del propio Solszhenitsin condenado a trabajos forzados como tantos otros disidentes, se privará en  prisión de muchas cosas. Entre esas, la de recibir algún paquete del exterior como reciben otros presos, porque tiene conciencia de lo difícil que sería para su esposa conseguirlo en su situación. Es decir, hay aquí un sujeto plenamente consciente del mundo circundante, capaz de asumir su situación sin los clásicos lamentos de aquellos que esperan del otro, de los otros, la solución de sus problemas, sino predispuesto a encararlos por sí mismo.

¿Quiénes eran los peores enemigos de los reclusos? Se pregunta Shujov: los propios reclusos, contesta , enseñando otra vez esa cara ineludible de la individualidad.

Refiriéndose a la salud, apunta: Lo mejor era pasarse sin médicos, si no quería uno morirse.

Y esta frase que viene a resumir la conciencia individual de mundo. El que anda caliente nunca entiende al que pasa frío.

Para terminar, una metáfora maravillosa: En mi tierra dicen que la luna vieja la parte Dios en pedacitos para hacer estrellas.

Habría que detenerse más en la obra de Solszhenitsin, habría que leer nuevamente todas sus obras, porque fue injustamente estigmatizado como tantos otros autores disidentes.  Su retorno a Rusia en 1994 debió ser un momento apoteósico para su espíritu.

Miguel de Loyola – Santiago de Chile – 1999

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s