Hoy la vi

mujer caminandoHoy la vi, yo estaba en el bar, y me miró al pasar, yo le sonreí, y le quise hablar Esa canción de Favio, del legendario Leonardo Favio, argentino, peronista, cineasta, cantante, es una versión real de mi vida entera. Cuando estoy en el bar la veo pasar, creo que me sonríe, ansío hablarle, pero casi siempre todo termina allí, en el silencio, en su silueta alejándose por la callejuela, en otro cigarrillo encendido junto a la barra, en otro trago solicitado al camarero para acompañar la noche y la nostalgia… Entonces, al poco rato, intempestivamente, pasa otra chica preciosa, pelo largo, labios carmesí, y la misma escena se repite,  recrea la misma secuencia, la misma canción, la veo sonreír, la siento próxima, casi amiga, conocida, novia, hasta que desaparece cual fantasma calle abajo, confundiéndose entre el gentío, esfumándose en medio de la multitud…

A menudo estoy en el bar mirando las chicas pasar, sintiendo deseos de hablarles, de conocerlas, de saber quienes son, dónde viven, dónde van, qué hacen… pero nada, siguen rampantes su camino, taconeando decididas por la acera, teledirigidas cual hormigas, sin detenerse, sin mirar, sin pensar en que alguien las pueda estar mirando, dulcificando el tedio de una tarde gris contemplando su silueta y juventud. Cruzan frente al ventanal del bar siguiendo su propio destino, al encuentro con sus amantes, tal vez, o de seguro, mientras yo debo -nuevamente- seguir el mío, bebiendo mi trago sorbo a sorbo, lentamente, si apurar el tiempo, porque  otra vez será, que otra vez será… reitera la canción, insiste la voz inconfundible de Leonardo Favio, trayendo los ecos de juventud, de amores extraviados, perdidos entre la niebla del tiempo. Y así es, así ha sido siempre. Que otra vez será, y los días pasan, corren, se van, y vuelven sin embargo a pasar otra vez chicas, siempre jóvenes, siempre atractivas, siempre felices, mientras yo me consumo poco a poco, soñando hablarles, besarlas, amarlas… Como en aquel verano

Que otra vez será/ que otra vez será/ tierno amanecer/ se que nunca más// como olvidar su pelo/ como olvidar su aroma/ si aún navega en mis labios/ el sabor de su boca….

Miguel de Loyola – Cuento inédito – serie 2014.

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