Mitomanía chilensis

mitos

Somos un pueblo mitómano. Qué duda cabe. La bandera más linda del mundo, la Canción Nacional más poética, la Cordillera más alta, la Costa más larga, todos títulos alcanzados en un concurso que nadie conoce, pero que la mayoría da por cierto que alguna vez tuvo lugar. Ahora, en estos últimos treinta o cuarenta años, hemos creado el mito del país más desigual del mundo, de la peor calidad de vida, el país más caro del planeta, donde no se respetan los derechos humanos…. y suma y sigue. Lo grave del asunto es que creemos en ellos a ciegas, porque los mitos se encarnan en la psiquis de los pueblos de manera inconsciente, configurando ideas completamente equivocadas de la realidad, las que a su vez -en nuestro caso- generan personalidades negativas, autodestructivas, resentidas a más no poder.

La tendencia a las comparaciones aquí es prácticamente una enfermedad nacional, de ahí saltan y se urden muchos mitos. Cual más cual menos compara Chile con este o aquel país del mundo, muchas veces sin haber salido de las propias fronteras, sin haber pisado jamás tierra extranjera. Nos falta mundo, sin duda, amplitud de criterio y mucha lectura. Todavía conservamos el espíritu isleño, del país arrinconado al fondo del hemisferio sur, tapiado por una cordillera de Los Andes repleta de volcanes voraces, y acorralado al otro lado por un océano que de Pacífico no tiene nada, porque se subleva cada tanto y nos da duros coletazos.

Por estos tiempos difíciles, nuestro mayor deber como pueblo es salir de esos mitos que nos aplastan, creando otros, o bien ninguno, pero al menos advertir su falsedad, su falta de precisión, en buenas cuentas su estulticia. Pero no es fácil, llevamos varios siglos cargándolos como sacos de sal, los que a cada tanto alguien interesado en mantenerlos vivos, los moja y finalmente nos aplastan por su peso.

Miguel de Loyola – Santiago de Chile – Noviembre del 2019

2 comentarios en “Mitomanía chilensis

  1. Se olvidan de su falta de espíritu colaborativo con los vecinos… Siempre pensando más en robar y aplastar con el ejército que con dar la mano diplomática… Sería más fácil y sufrirían menos complejos si devolvieran el mar a Bolivia, dejasen de sentirse mejores que el resto y empezasen a formar alianzas. Aunque bueno, qué sabré yo… Cada cual sufre sus males y pelea sus batallas como puede, y Chile no lo tiene fácil tampoco… Un saludo, buen artículo.

Responder a ricardomnznt Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s