Adiós Gustavo

gustavo fríasHa muerto un escritor chileno, Gustavo Frías (1939 -2016), autor entre muchas otras, de la novela Tres nombres para Catalina, donde recrea en tres tomos, mitos y leyendas de la enigmática Catalina de los Ríos, más conocida como la Quintrala. Escritor apasionado y fervoroso amante de la Costa Central de Chile, radicado en el balneario Las Cruces desde tiempos ignotos. Amigo de caminatas y desvelos bajo la luna plateada del Pacífico junto a sus perros. Sigue leyendo

Mi tristeza es mía y nada más

leonardo favioPor esos días pasaba por un sentimiento de tristeza infinito, Carmen Gloria había dado fin a nuestra relación, dejándome sumido en la nostalgia. A partir de ese momento, comenzaría a encontrarle poco sentido a mi vida, a vivir horas amargas. Permanecía la mayor parte del tiempo en casa, encerrado en mi cuarto, a veces escuchando música, especialmente esa canción de Favio muy de moda ese año. Interpretaba mis sentimientos, y la hacía mía cada vez que la escuchaba. Y aquel verso “llueva o brille el sol vivo con mi soledad”, me dolía como puñal clavado en el corazón. Sigue leyendo

Otra vez Chile Campeón II

copa america centenarioLa paridad de ambos equipos quedó manifiesta tras terminar cero a cero. Después, ya lo sabemos todos, vino la lotería de los penales. Una verdadera ruleta. En el pasado nunca nos favoreció la suerte, ahora sin embargo, en dos oportunidades, en dos finales el destino cambió, y se hizo lo que Julito Martínez habría gritado a viva voz en el estadio Nacional o en cualquier otro campo deportivo del mundo: ¡Justicia divina, justicia divina, señores! Sigue leyendo

Chile otra vez campeón, ¡Viva chile mierda!

copa centenarioHay euforia en Chile hoy día, la selección nacional de fútbol ganó otra vez la final a los argentinos. Una Argentina altanera y soberbia, cuyos jugadores tras la derrota anuncian renunciar. Partiendo por Messi, de quien se dice mejor jugador del mundo, pero indudablemente  no héroe, capaz de salvar a su pueblo después del fracaso, sino por el contrario, dispuesto ahora a darle espalda. Habría que indagar sobre la soberbia del superstar, habría que exorcizarlo para sacarle demonios del cuerpo. Pero en fin, en estas horas no estamos para hacer terapia a los argentinos, sino para celebrar a los nuestros, cuya categoría moral parece muy por encima, y eso también pesa, tanto en el deporte como en la vida. Sigue leyendo